martes, 22 de julio de 2014

Traducciones erróneas en momentos históricos

A lo largo de la historia se producen determinados acontecimientos que marcan un antes y un después. En algunas de esas ocasiones existen traducciones de por medio que han sido erróneas y que han podido cambiar el curso de la historia. Estas son algunas de las más importantes que han sucedido en la historia reciente.

Intérpretes poco diplomáticos

Hay un par de casos históricos que abundan en la idea de la traducción fallida como raíz de conflictos bélicos. El horno no estaba para bollos cuando Jimmy Carter visitó Polonia en un viaje de Estado en 1971. Recurrieron a un intérprete ruso con algunas nociones de polaco que puso en boca de Carter frases como “mis mejores lascivias para el futuro” o “he abandonado EEUU”. Por suerte, los periodistas polacos se lo tomaron a guasa.

Más delicada fue la situación generada, también durante la Guerra Fría, cuando alguien tradujo la frase de Kruschev de “seguiremos por aquí cuando os entierren” por “os enterremos”. La pequeña licencia poética estuvo a punto de dejar en pañales la crisis de los misiles de Cuba.

Moisés, el de la gran cornamenta

Los visitantes de la monumental estatua que Miguel Ángel esculpió de Moisés suelen quedarse ojipláticos cuando observan el enorme cuerno que surge de la azotea del personaje bíblico. ¿Profeta o unicornio? Más bien una traducción errónea arrastrada durante siglos: según la Biblia original, escrita en hebreo, cuando Moisés bajó del Monte Sinaí estaba “radiante” (“karan”, en hebreo). Sin embargo, su traductor al latín, San Jerónimo, malinterpretó la palabra (el hebreo se escribe sin vocales), reemplazando “karan” por “keren”, es decir, “cornudo”. Y de aquellas traducciones, estos apéndices óseos.

Una mala traducción los dejó medio cojos

En Alemania también tienen sus chapucillas. Al menos eso es lo que debieron pensar los 47 pacientes a los que les implantaron prótesis defectuosas porque alguien no se percató del significado de las instrucciones en inglés. El manual de instrucciones especificaba que eran prótesis “non modular cemented”, así que las metieron a pelo y sin cemento, cuando la expresión significaba que no eran modulares y que debía aplicarse cemento. La mitad de ellos tuvo que volver a operarse.

Ya están aquí los extraterrestres

Cuando el astrónomo Giovanni Schiaparelli afirmó en 1877 que Marte estaba cubierto de “canali” para hacer referencia a las irregularidades de su superficie no sabía que iba a despertar una fiebre ufológica. Pero el bueno de Percival Lowell leyó aquello de los “canali” y montó un observatorio en Arizona que le permitió constatar las numerosas civilizaciones que poblaban el planeta rojo y que lo habían cubierto de canales de agua. Gran parte del problema vino dado porque leyó “canale” y se echó al monte.

Como vemos en estos ejemplos una mala traducción puede llevar a errores de consecuencias impredecibles. Así que antes de tomar una decisión respecto a una traducción es imprescindible contar con el asesoramiento de auténticos profesionales de la traducción y la interpretación.

Fuente: Público

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